jueves, 28 de agosto de 2014

La guarida



De nuevo en la guarida. Guarida porque me siento un animal incomprendido y quizás salvaje, sin domesticar. Antisocial, seguro.  Después de todo un verano sin pisarla vuelvo a ella. El olor a cerveza y la buena musica a todo volumen embriagan mi alma... No soy feliz aquí, pero estoy tranquilo. Me siento protegido.

Desde aquí todo se ve diferente... Detecto la hipocresía del exterior, los "donde dije digo digo diego"... La amistad necesita más de 3 años... en algunos casos no estaba equivocado.

Pues aquí estaré... para quien quiera saberlo, aunque dudo mucho que alguno se atreva a visitarla. Pero sepan, aquellos que la conocen, que conocen lo mas personal de mi.

Hasta pronto.