lunes, 1 de abril de 2013

Internet, la gran red

Ahora que todos tenemos Internet incluso en algunos coches, no nos acordamos de cuando ese servicio estaba reservado a unos pocos que disfrutaban de este servicio de forma casera, mientras el resto teníamos que aprovechar en el colegio nuestra clase de informática para descubrir este maravilloso mundo.

Yo recuerdo casi con claridad mi descubrimiento de Internet, porque lo tengo asociado a una amistad labrada a golpe de teclado y ratón. Por aquellos entonces la comunicación, al menos en mi vida, estaba mucho mas limitada que en la actualidad. Algunos teníamos teléfono móvil, pero salía bastante cara su utilización, así que ni hablemos de tener Internet. "Aprovechaba" mis clases de informática para chatear, ademas recuerdo perfectamente la pagina y dudo realmente de su existencia después de tanto tiempo. Tengo muy mala memoria, pero para situarnos os diré que esto podría ser a finales de los 90 principios del 2000. 

Como a la mayoría, el chat me servía para entretenerme e inventarme miles de identidades diferentes, ya que hablabas con gente que seguramente estuviese haciendo lo mismo contigo y con la cual no volverías a hablar mas en tu vida... Pero en esas estaba cuando dí con alguien que me pareció sincera desde el inicio y con la cual sentí la obligación de serlo también. Y pasamos de hablar en el chat, a compartir largas conversaciones telefónicas, a veces superando la hora. Conversaciones de temáticas muy diferentes y diversa índole.

Y así hasta hoy, día en el que decido compartir esta historia con vosotros. Hace ya mas de 13 años que la conozco, su nombre es Sara y es una tía genial. Luchadora, reivindicadora, trabajadora y amiga. Hemos estado algún tiempo distanciados, por diferentes motivos fruto del normal curso de la vida... Pero ambos sabemos que nada ha cambiado dentro de nosotros. Y es curioso, porque antes que era mas difícil  teníamos mas contacto que ahora que es muy fácil tenerlo. Debe ser que para los dos, las cosas fáciles pierden su encanto. 


He labrado muchas amistades importantes para mi en Internet, la mayoría hombres por mi afición a los juegos en red. Pero Sara es sin duda alguna, una de las mas especiales y la única que me queda por desvirtualizar y ojala algún día llegue ese momento.


No tengáis miedo a establecer relaciones de amistad a través de Internet, siendo vosotros mismos podréis encontrar gente maravillosa. Yo encontré a muchos amigos y a una amiga, y no los olvido aunque nos distanciemos o dejemos de hablar durante un tiempo.

La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en elegir lo que debe olvidarse. Roger Martin