viernes, 7 de diciembre de 2012

Sin darme cuenta

Hablemos de la profunda injusticia que cometemos los humanos con los mosquitos, ya que son las mosquitas (los mosquitos hembra) las únicas que pican y nos producen esas irritantes y dolorosas ronchitas por todo el cuerpo... No va, en serio.

Hay días en los que creemos que lo mejor seria no habernos despertado si quiera, o simplemente dormir durante un año. Otras veces nos gustaría montar en el mítico DeLorean y dar saltos a través del tiempo hacia la época mas conveniente o prospera.

Esto viene dado, queridos amigos y amigas a que le damos demasiadas vueltas a la vida. Nunca estaremos de acuerdo plenamente con el transcurrir de nuestros días. Siempre pensaremos que podríamos estar mejor o, aunque no mejor, mas felices. Normalmente esto lo desencadena cualquier situación con la que no contábamos y nos causa algún malestar, el recuerdo, la nostalgia o la morriña... pero todos tenemos días así alguna vez en nuestra vida.

La madurez, el envejecer, las responsabilidades, tienen estas cosas... Yo quiero volver a ser un niño, quiero vivir sin darme cuenta.

Como esto no es posible (lo de volver a ser un niño) lo mejor que podemos hacer es dejarnos llevar... Cerrar los ojos y sentir el movimiento que hay bajo nuestros pies, oír la música de nuestro alrededor y bailar al son. Besar, amar y abrazar a los que tenemos cerca. Recordar a los que están lejos y nunca dejar de intentar ser feliz... esa será la forma adulta que tenemos para vivir sin darnos cuenta.