jueves, 22 de noviembre de 2012

Conexión


Hablemos del reciente descubrimiento de que tanto Coca-Cola como Pepsi, contienen un 0,001% de alcohol... No va, en serio.

A veces hacemos las cosas sin pensar, simplemente algo dentro de nosotros nos lleva a movernos, a cantar, a saltar, a correr... A veces nos sorprendemos a nosotros mismos haciendo cosas que hacía tiempo teníamos olvidadas.

Otras veces simplemente te acuerdas de una persona a la que hace tiempo que no ves y te decides a coger el móvil para llamarla, cuando de repente el móvil suena y lees su nombre en la pantalla. Justo en ese momento esa persona había pensando en ti y por alguna razón inexplicable decidió, al igual que tu, que era hora de hacer una llamada.

¿Nunca habéis recibido un regalo inesperado de alguien de quien hace mucho no teníais noticias? La expectación es extrema. Tienes un paquete en tus manos del que no sabes absolutamente nada, porque no tiene remitente. Te pones a hacer memoria y no recuerdas haber comprado nada online. Lo abres sin saber muy bien que te espera dentro y cuando lo haces, solo un libro... curiosamente ese libro que justo unos meses antes habías pensado adquirir para tu biblioteca particular. Vuelcas el sobre esperando que albergue algo mas, una nota, una carta... nada. Sólo el libro. Al abrir la portada, en esa primera pagina que suele venir en blanco, una dedicatoria de esa persona que hacía tanto de la que no tenías noticias... tu amig@.

Nunca he podido presumir de tener muchos amig@s, porque quizás aprendí a valorarlos demasiado tarde. Pero he de decir sin temor a equivocarme que jamás podría tener un@s mejores a los que tengo. Estamos conectados en la distancia de tal forma, que sabemos cuándo nos necesitamos sin necesidad de hablar... cada uno sabe lo que hacer en el momento justo en el que el otro lo necesita y esa conexión me encanta.

Justo hoy, dos de mis amigas me han alegrado el día diciéndome que no podría haber elegido mejor día para hacerles el absurdo e insignificante (a ojos de cualquiera) regalo que les he hecho... Pero esa es la magia de la amistad verdadera, la conexión y el saber valorar los pequeños o grandes detalles que tenemos entre nosotros.

Quizás el estar tan conectados, me condene de por vida a la friend-zone, pero que se le va a hacer :D