viernes, 24 de agosto de 2012

You can get addicted...

Hablemos de la persona que transportó los 500.000 sacos de cemento con los que se construyo el estadio de Maracaná (Río de Janeiro)... No va, en serio.

Escúchame bien, ahora que me tienes cerca y que casi he caído en tus redes de nuevo. Sé que en mas de una ocasión he deseado encontrarte de nuevo, mas pronto que nunca; pero creí que me respetarías y esperarías a que estuviese preparado. No puedes presentarte por las buenas, ponerme la miel en los labios y arrebatármela sin permitirme darme un buen atracón.

No te hagas el tonto, sé que has estado aquí, no me quieras hacer ver ahora que estoy inventando, que solo es producto de mi imaginación. Sé que has estado aquí porque me quedan los reductos de ti. Me quedan las incesantes miradas a un teléfono que lleva todo el día sin dar señales de vida, los numerosos mensajes que empiezo y no termino por enviar, el cambio de fondo de pantalla en mi ordenador, el pasar una y mil veces las mismas fotos,... Has estado aquí, no hay duda.

Has estado aquí y lo sé, porque hoy tengo en mi boca el amargo sabor de un adiós que parecía un hasta luego. Pero quiero que me oigas ahora, voy a ignorarte y nuevamente vas a pasar de largo cuando me veas, porque AMOR, no te quiero en mi vida y menos de la forma en que te me ofreces. Aún no.

You can get addicted to a certain kind of sadness
Like resignation to the end, always the end         
So, when we found that we could not make sense   
Well, you said that we would still be friends
But I'll admit that I was glad that it was over


Puedes volverte adicto a cierto tipo de tristeza,
como la resignación al final, siempre el final.
como cuando nos dimos cuenta que lo nuestro no tenia sentido.
Bueno, me dijiste que podríamos quedar como amigos
pero debo admitir, que me alegré de que todo hubiese acabado. 


Gotye.  Somebody that I  used to Know