lunes, 18 de junio de 2012

El Oso Perezoso

Hablemos del lento pero seguro modo de vida del Oso Perezoso de las selvas de América del Sur... No va, en serio.

La verdad es que me viene un poco a lo que quiero hablar en realidad, las diferentes formas que tenemos de vivir. Hay gente que por diferentes razones tiene que vivir la vida a un ritmo vertiginoso y hay otras en cambio, que pueden elegir vivirla de un modo mas pausado. Se trata entonces de las libertades que podamos tener cada uno; entendiendo libertad como lo que es, la posibilidad y capacidad de elegir. Cuando puedes elegir, ejerces tus libertades individuales... pero no siempre podemos elegir, a veces tenemos una sola opción y es entonces cuando llega la frustración, el estrés, la angustia, la ansiedad,... y demás enfermedades relacionadas directamente con el estado anímico.

Yo me atrevería a decir que, en nuestro tiempo, nadie es totalmente libre, sino que todos estamos atados y somos esclavos del dinero. Dicen que la esclavitud se abolió hace bastantes años, yo pienso que la esclavitud dejo de verse como tal cuando apareció el dinero, porque pasamos de ser esclavos de otras personas, a ser esclavos de una cosa, de un material, de una cuantía, del dinero.

Lo pobres creemos que no somos felices, ni libres porque no tenemos dinero. El rico cree ser libre y en realidad no se da cuenta de que la constante preocupación por hacer crecer su dinero, no le deja ser totalmente libre. Creemos y basamos nuestra libertad en lo que poseemos, en lo veloces que seamos, en el tamaño que tengamos, en nuestra imagen, en lo fuerte que seamos,... y nos equivocamos, ser libre es poder elegir, ser libre no es seguir las pautas marcadas de lo que la sociedad cree que es ser libre.

Dejemos de darle vueltas, somos esclavos del dinero y eso nos lleva a ser esclavos de los bancos, del trabajo, de la casa, del coche, de la moto, de la ropa,... de todo, porque todo lo que creemos que nos hace libres y felices, se puede comprar con dinero. Pero, en realidad, creo que cuando logremos un estilo de vida no competitivo, caracterizado por la coexistencia pacífica y los impactos mínimos en la naturaleza; obtendremos libertad a raudales y entonces seremos felices.