sábado, 30 de junio de 2012

El vino que tiene el vino

Hablemos hoy del fuerte impacto que están teniendo las gafas de pasta sin cristales en nuestra sociedad... No va, en serio.

Siempre he defendido la postura de que para poder pasarlo bien, tenía que beber alcohol cuando salía con los amigos... de hecho, mas de una vez que he estado siguiendo algún tipo de tratamiento médico que me impedía beber, me he quedado en casa intuyendo que lo iba a pasar mal. Quizás es por mi forma de ser, que aunque la mayoría pueda pensar que soy una persona bastante extrovertida, me cuesta llegar a ese estado. Soy mas bien cortado y esta claro que el alcohol desinhibe y eso nadie lo va a desmentir.

Pero todo esta en la mente, todo. Y este caso mas que ninguno. Pasarlo bien o no, viene predispuesto desde que salimos por la puerta de casa y es completamente independiente del consumo de alcohol. Estas fiestas de San Juan, he podido comprobarlo. Una noche que a priori, me quedaría en casa y que en última instancia me animo a salir. Algo salta en mi como un resorte y me veo de pronto dándome una ducha mientras, en los altavoces de mi ordenador suena "Voy a pasarmelo bien", de Hombres G... todo ha dado un vuelco inesperado y me encuentro de repente y sin razón aparente, irradiando ganas de fiesta. El hecho de tener que trabajar al día siguiente, no me frena en absoluto y decido qué, pasaré la noche sin dormir, pero no beberé, para estar bien para el trabajo.

Y entre red bull, coca-cola y fanta de naranja, va pasando la noche y se van sucediendo las situaciones y las conversaciones que mas me han hecho reír desde hace bastante tiempo. Cualquiera que me hubiese visto esa noche, habría apostado que iba muy bebido... y en cierta manera así me sentía, borracho. Pero una borrachera que no te deja resaca, si acaso alguna agujeta abdominal y una ronquera considerable; una borrachera de alegría y buen humor. Una noche diferente, pero para nada aburrida. Agujetas y muy buenos ratos es lo mucho que me queda de esa gran noche. Y recuerdos, muchos y muy buenos.

lunes, 18 de junio de 2012

El Oso Perezoso

Hablemos del lento pero seguro modo de vida del Oso Perezoso de las selvas de América del Sur... No va, en serio.

La verdad es que me viene un poco a lo que quiero hablar en realidad, las diferentes formas que tenemos de vivir. Hay gente que por diferentes razones tiene que vivir la vida a un ritmo vertiginoso y hay otras en cambio, que pueden elegir vivirla de un modo mas pausado. Se trata entonces de las libertades que podamos tener cada uno; entendiendo libertad como lo que es, la posibilidad y capacidad de elegir. Cuando puedes elegir, ejerces tus libertades individuales... pero no siempre podemos elegir, a veces tenemos una sola opción y es entonces cuando llega la frustración, el estrés, la angustia, la ansiedad,... y demás enfermedades relacionadas directamente con el estado anímico.

Yo me atrevería a decir que, en nuestro tiempo, nadie es totalmente libre, sino que todos estamos atados y somos esclavos del dinero. Dicen que la esclavitud se abolió hace bastantes años, yo pienso que la esclavitud dejo de verse como tal cuando apareció el dinero, porque pasamos de ser esclavos de otras personas, a ser esclavos de una cosa, de un material, de una cuantía, del dinero.

Lo pobres creemos que no somos felices, ni libres porque no tenemos dinero. El rico cree ser libre y en realidad no se da cuenta de que la constante preocupación por hacer crecer su dinero, no le deja ser totalmente libre. Creemos y basamos nuestra libertad en lo que poseemos, en lo veloces que seamos, en el tamaño que tengamos, en nuestra imagen, en lo fuerte que seamos,... y nos equivocamos, ser libre es poder elegir, ser libre no es seguir las pautas marcadas de lo que la sociedad cree que es ser libre.

Dejemos de darle vueltas, somos esclavos del dinero y eso nos lleva a ser esclavos de los bancos, del trabajo, de la casa, del coche, de la moto, de la ropa,... de todo, porque todo lo que creemos que nos hace libres y felices, se puede comprar con dinero. Pero, en realidad, creo que cuando logremos un estilo de vida no competitivo, caracterizado por la coexistencia pacífica y los impactos mínimos en la naturaleza; obtendremos libertad a raudales y entonces seremos felices. 

lunes, 11 de junio de 2012

Una vida de Cine


Hablemos del por qué algunas arañas flotan de forma innata en grandes superficies cubiertas de agua… No va, en serio.


¿Alguna vez os habéis parado a pensar que la vida es como una gran película? En realidad, sería como una gran superproducción en la cual se entremezcla pequeños cortos: la superproducción sería nuestra propia vida y los pequeños cortos, la vida de los demás.  Si vamos aún más allá, seguro que todos podemos relacionar nuestra vida con un titulo de película y creo que por la situación por la que pasa nuestro país, “Los lunes al sol” de Fernando León y “Con la soga al cuello” de Jack Nicholson; serían de los títulos elegidos que más se repetirían.


Y aunque la vida es una gran película, nuestra película no tuvo presupuesto para banda sonora y por eso las cosas nos vienen de sorpresa. Si en nuestra vida pudiésemos escuchar una música u otra dependiendo de lo que nos viene, nada nos pillaría por sorpresa, estaríamos siempre en pre aviso de lo que nos va a ocurrir y todo sería un poquito más fácil. Si después de algunos años sin montar en bici, nos animásemos a hacerlo y escuchásemos la banda sonora de tiburón al poner el pie sobre él, seguramente desistiríamos en nuestro intento de hacerlo. Imaginad que al andar por una cera y cruzarnos con una chica, sonase una bonita balada romántica, sabríamos que ha habido flechazo y solo con acercarnos y escuchar su “banda sonora” sabríamos si ella también lo ha tenido, o por el contrario tiene fanfarrias descendentes de fracaso… todo sería más fácil.


Las películas pueden ser trágicas, cómicas, de misterio, de acción… y nuestras vidas también. Cada uno tiene su género cinematográfico preferido, su ideal… quizás nuestra “película” no es la que nos gustaría y por desgracia no vale de nada pulsar STOP, pero siempre tendremos la posibilidad de poner en pause, pulsar eject y cambiar de “película” o al menos, intentarlo.

domingo, 3 de junio de 2012

Lo que fui antes de ti


Cuando todo parece oscurecerse, cuando todo a tu alrededor parece desboronarse... Justo ese día en el que un nudo ha estado presente en tu garganta desde que tu pie tocó el frío suelo de tu dormitorio. Los suspiros han sido tus principales acompañantes en este duro día. Has estado dentro de tu burbuja de aparente silencio en el bullicioso ruido que te ha rodeado, has desconectado, has estado sin estar en ti...

Justo hoy aparece un brillo de luz, las nubes se han abierto y aunque el día no ha sido lo esperado, la noche te regala un haz de luz de luna que ilumina la noche, ha querido regalarte lo que el día te ha negado. Mientras fumas un cigarrillo y contemplas la luz de la noche, suena casualmente una canción en tus cascos...

Una mezcla extraña de sentimientos pasa por tu corazón, a la par que un largo y placentero escalofrío recorre tu espalda, tu cuello... una brisa roza tus labios, brisa cálida propia de suspiros lejanos, de susuros en voz bajita, de te quieros ahora lejanos, brisa cálida propia de los primeros días de verano...

Cuando el cigarrillo casi quema tus dedos, te sorprende una pequeña lagrima que resbala por tu rostro y en la que, mientras esperas su impacto contra el suelo, te sorprendes sonriendo en su reflejo y con el sabor de mucho buenos momentos vividos, de muchos recuerdos.