domingo, 19 de diciembre de 2010

COMPETICIONES FUNEBRES

Os pongo un trocito de un articulo de El Pais Semanal de hoy, escrito por Javier Marias y que nos habla de los aplausos en los entierros:

(...), si bien se mira, es evidente que al muerto no se le está aplaudiendo, puesto que ya no oye ni se entera; tampoco a sus familiares, que en esos momentos no estan para vitores y que ademas solo comparten indirectamente los mértios del finado, en el mejor de los casos. Por lo que cabe concluir que, cuando los presentes baten palmas en un funeral o en un entierro, en relalidad se están aplaudiendo a sí mismos, por seguir vivos, y estar allí, y asistir, y sobre todo por "querer tanto al muerto". La única otra interpretación oisíble sería aún más grave y de peor gusto, aunque no es descartable a nivel insconciente: se aplaude la muerte del muerto, se celebra que haya desaparecido del mapa, que ya no arroje su sombre sobre los vivos, que no subraye con su talento la mediocridad de tantos. Es como si los aplaudidores exclamaran con alivio para sus adentros: "Uno menos de valía, ahora tocaremos a mas brillo"(...)

Reflexionemos, porque el tema da para hacerlo.